Edificio de apartamentos

Un edificio de apartamentos es un edificio de viviendas en las que todos los apartamentos se alquilan a largo plazo. Este concepto nació en las grandes ciudades europeas en los siglos XVIII y XIX. Antes de la Revolución de 1917, este tipo de edificios existía en San Petersburgo, Moscú, Kiev, Minsk, Viciebsk, Riga y otras ciudades.

Los edificios de apartamentos en el siglo XIX

Un edificio de apartamentos típico en el siglo XIX tenía entre tres y cinco plantas, y estaba construido según un proyecto individual. La primera planta de estos edificios normalmente estaba destinada al comercio u otros servicios, mientras que las demás, que tenían tres o cuatro apartamentos, se alquilaban. Hoy día estos edificios son monumentos arquitectónicos bajo la protección de las autoridades. Muchos de estos edificios fueron construidos en el estilo modernista y siguen adornando los barrios antiguos de las ciudades.

Edificios de apartamentos en la URSS

En la URSS no existían los edificios de apartamentos como tales. Sin embargo, con la caída de la Unión Soviética en muchas ciudades se ha empezado a revivir este tipo de negocio. Hoy día, los edificios de apartamentos de alquiler se dan en las grandes ciudades de Rusia y otras repúblicas postsoviéticas. En la actualidad son edificios de muchas plantas con pequeños apartamentos que pueden ser estudios o tener hasta dos habitaciones. Si bien antes los dueños de estos edificios eran comerciantes o terratenientes de éxito, hoy pueden ser tanto personas físicas como compañías comerciales. Por ejemplo, en los últimos años, en Belarús se ha dinamizado la actividad de los edificios de apartamentos estatales (públicos). 

Edificios de apartamentos en la Unión Europea y EEUU

En lo que respecta a Europa y América, los edificios de apartamentos constituyen entre un 30% y un 50% de las propiedades urbanas. Los jóvenes, así como muchas familias, pueden pasar casi media vida en hogares de alquiler. A diferencia de los apartamentos privados que se ofertan para alquilar, los edificios de apartamentos tienen estándares de servicios más altos, una relación exclusivamente oficial con sus arrendatarios y están obligados a ofrecer protección jurídica.
Además, según las valoraciones de los especialistas, los edificios de apartamentos son una inversión más estable y menos arriesgada que los mini-hoteles o los hostales.