Estilo ecléctico

El estilo ecléctico es, en realidad, una mezcla de estilos en la arquitectura, la moda y el diseño.

El término «ecléctico» nació en el siglo XIX, cuando los arquitectos empezaron a utilizar en sus obras al mismo tiempo elementos clásicos, góticos, barrocos y de otros estilos, intentando crear algo propio a partir de los mejores modelos del pasado.

Si nos interesa el estilo ecléctico en la decoración de interiores, este supone el uso de dos, tres o cuatro estilos al mismo tiempo. Sin embargo, el hecho de mezclar estilos no ha de provocar un caos o una sobrecarga de modos y formas. Un estilo de interior ecléctico realizado con conocimiento de causa debe mezclar sus elementos de forma armónica. 

Un apartamento ecléctico típico es un espacio acogedor donde objetos de diferentes estilos y épocas se unen en una misma idea. Por ejemplo, se pueden juntar objetos antiguos y contemporáneos por colores, por forma o por el material del que están hechos. Los muebles y adornos del interior deben entrar en un diálogo coherente. Lo más importante es prescindir de contradicciones excesivas. 

Según los diseñadores, los las mejores parejas estilos que se pueden conjuntar en decoración de interiores son: clásico e imperial, art nouveau y barroco, renacentista y rococó. 

El estilo ecléctico se ve mucho en cafeterías, restaurantes, espacios públicos, casas y apartamentos. Sus elementos son una gran cantidad de detalles, espejos clásicos con lámparas modernas, el uso de muchos elementos decorativos (estatuillas, jarrones, cuadros, fotografías). En cuanto al mobiliario, lo normal para el estilo ecléctico es que en un sofá de diseño del siglo pasado haya cojines contemporáneos con dibujos divertidos. 

Al fin y al cabo, el estilo ecléctico permite al diseñador un trabajo más libre con el espacio, que puede llenar con objetos de distintos tipos. En un interior ecléctico se pueden encajar fácilmente todas nuestras cosas favoritas, sin miedo de que no casen con el tono general. Un apartamento ecléctico puede contener sillas de diferentes modelos, losas de distintos colores, parqué y laminado en la misma habitación, etc. Lo importante es que todo sea parte de una composición única. Para conseguirlo, hay que intentar que no haya ningún estilo de muebles o adornos que domine sobre los demás. Si hay algún elemento del diseño que destaque especialmente, hay que suavizar su presencia con otras cosas. Posiblemente esta sea la razón de la popularidad de los interiores eclécticos: en ellos siempre hay algo en lo que fijar la vista.