Condominium

En muchos países de Europa, así como en Canadá y EEUU existe el concepto del «condominium». Esta palabra define la propiedad compartida de bienes raíces, particularmente un edificio de apartamentos. En este caso, cada miembro del condominium es propietario personalmente de un apartamento y, con derechos de propiedad compartida, dispone de los «metros» comunitarios (el hall, las escaleras, el sótano, los territorios exteriores como patios o jardines).

Los condominium empezaron a crearse para una mejor efectividad de la administración de propiedades compartidas. Los miembros de un condominium toman decisiones sobre las normas de uso de los metros cuadrados comunitarios, llegan a acuerdos sobre su manutención, aportan dinero a una caja común en forma de cuotas mensuales, contratan a trabajadores para su limpieza, etc.

En Rusia, Belarús y otros países hay organizaciones análogas a los condominium, las llamadas «uniones de propietarios» (en ruso, TS). Estas organizaciones y los condominium no tienen carácter comercial.

Entre las ventajas de este formato de propiedad están la mayor transparencia del control de ubicación de los fondos para reformas puntuales y manutención del edificio en el día a día, la claridad de las normas de utilización del territorio comunitario, el acceso a la toma de decisiones en cuanto a la propiedad común, etc. El territorio de un condominium suele estar mejor cuidado que la vía pública, que depende del Estado o las autoridades municipales. Los habitantes de los edificios de apartamentos lo tienen más fácil para acordar abrir en su propiedad un parque infantil, reformar el aparcamiento de bicicletas o plantar un jardín cubierto. 

Entre las desventajas de los condominium están los gastos correspondientes a las expensas comunitarias. Sin embargo, esta contribución garantiza a los inquilinos unas ciertas ventajas. Por ejemplo, un condominium típico en los Estados Unidos es un edificio de apartamentos con una piscina comunitaria, una zona de fitness, un conserje, personal de seguridad y otros servicios adicionales.

El concepto de «propiedad compartida de bienes raíces» también está muy extendido en las ciudades turísticas de países como EEUU, Tailandia y Francia, entre otros. Como la mayoría de los habitantes de los complejos turísticos visita sus propiedades solo algunas veces al año, los servicios comunitarios en los periodos de ausencia dependen precisamente de los presidentes del condominium.